martes, junio 15, 2010

El aprendizaje y desarrollo de las competencias

La conceptualización en lo que se refiere a educación retoma siempre varios modelos propositivos en el desarrollo adecuado del aprendizaje, en el enfoque pertitente a los contenidos temáticos de cada asignatura así como al de cada nivel.
Entre los diversos conflictos en la organización de los preceptos, podemos percibir también que al tener tantas teorías que abordan desde enfoques diversos el área del aprendizaje posiblemente como docentes nos resulta difícil primeramente: comprender, analizar y aterrizar en nuestra labor diaria.
Quiza el desconocimiento de las vertientes aunado a las competencias que quizá nosotros mismos como docentes no hemos desarrollado. Entonces bien, el cambio que se persigue puede comenzar partiendo de los inductores, para poder transmitir de una manera constructiva que en un futuro nos permita ser capaces y hábiles.
A grandes rasgos, las características de una educación autómata y mecánica deben ser enfocadas sólo para la adquisición de conceptos teóricos que precisan la memorización, no obstante éstos deben ser significativos en el contexto del estudiante, de otro modo no podrá asociarlo óptimamente.
Por otro lado El aprendizaje significativo muestra que el docente es el mediador y facilitador de los conocimientos por que es el que debe de escuchar a los alumnos ver las necesidades, los diferentes contextos que enfrentan los alumnos y en base a esto proveer los materiales o herramientas necesarias para proporcionar los conocimientos y en base a esto el alumno adquiera las competencias para poder ponerlas en practica en su vida cotidiana y es ahí donde se demuestra todo lo que adquirió y ver realmente si aprendió o no.
También nos muestra que “No podemos enseñarle a nadie directamente, sólo podemos facilitar su aprendizaje”, con esto aclaramos que todo depende de los estudiantes si están dispuestos aprender lo van a lograr de la forma que sean y el docente tiene que escuchar y ver las necesidades que presentan nuestros alumnos.
El interés por el aprendizaje también refiere a una dimensión social y ética. Situar el aprendizaje únicamente en los términos que el desarrollo de las competencias demanda, pareciera promover profesionales capaces del “qué hacer” y del “cómo hacerlo”, dejando preocupantemente fuera de la formación el “con quién” y el “para qué” hacer las cosas.

El aprendizaje como concepto...

El cuadro comparativo de Pere Marqués sitúa al lector de una manera inmediata en la contextualización de las diversas teorías que la educación ha despertado en los investigadores.

Se dice que una tratado o estudio siempre puede evolucionar y no hay nada escrito definitivamente; este es el caso del aprendizaje. Desde hace varios siglos se ha intentado explicar como es el proceso de éste, al igual que su funcionalidad paso a paso; no obstante al parecer la intervención de áreas como la psicología, la lingüística así como la sociología han generado innovaciones, tanto en la comprensión como en el enfoque que se le está dando.

Podemos observarlo claramente en el trabajo de Marques, desde la perspectiva conductista (siglo XX) que menciona el conocimiento operante, pasando por las tareas del procesamiento de la información o Bruner con el aprendizaje por descubrimiento, sin olvidar a D. Ausubel en cuya teoria sugiere que el aprendizaje debe resultar significativo para los alumnos, hasta el constructivismo con Piaget y finalmente el socio-constructivismo propuesto por Vigostky.

Es relativamente corto el tiempo para todas las investigaciones que se han desarrollado a favor de la adquisición del aprendizaje, ¿pero de todos estos modelos cuál o cuáles resultan más afines al enfoque por competencias?

He estado pensado y observando detenidamente. Me atrevo a mencionar que pese a que el constructivismo y socio-constructivismo se apegan más al desarrollo de habilidades por competencias ya que Piaget propone una idea empírica de aprender, a la par considera al niño como un ser inteligente descartando todas aquellas ideas de prepotencia y menosprecio que la escuela promovía y que decir de Vigostky cuando afirma que el alumno aprenderá más si existe una interacción, una asociación de los contenidos con su contexto y aplique su propia interpretación.

Pero los conceptos anteriores, los que se consideran tradiciones parecen tener algunos rasgos que se perpetúan, posiblemente existen no sólo por tradición, quizá si se orientan de una manera adecuada puedan conjuntarse con esta nueva forma de enseñanza.